Debido a la subida de kilómetros del cambio de entrenamiento, mi cuerpo lo ha notado en forma de inflamación de tendones y alguna sobrecarga de gemelos. Por lo tanto, he tenido que ir ajustando entrenamiento y tiempos en función de sensaciones para evitar alguna lesión importante que diera con todo al traste.
En enero participé en la media maratón de Gran Canaria, y a pesar de no tener claro si mi tendón de aquiles me iba a permitir correr sin molestias (hasta el mismo día de carrera tuve en duda si participar o no) me planté en la línea de salida estando esa semana con anti inflamatorios y hielo. La estrategia era salir cómodo y a la más mínima molestia o dolor parar. Fueron pasando los kilómetros y poco a poco iba a más, hasta el punto de que durante la carrera iba a ritmo de bajar en 5 minutos mi anterior marca en MM sin forzar en exceso. Al final, en los últimos 5 kilómetros y debido al viento ajusté el ritmo y fui disfrutando esos kilómetros con la alegría de ver que mi cuerpo estaba bien y que los entrenamientos los iba asimilando y notaba mucha mejoría. Al final, logré mi MMP en Media Maratón (dos minutos menos que la anterior) y una rebaja de 15 minutos respecto a la misma carrera el año anterior (donde iba sin prepararla y sin apenas entrenamiento). Un día muy bueno que me sirvió de estímulo y como test importante de cara al Maratón.
En las siguientes semanas seguían los mismos problemas en tendones y gemelos (se han ido minimizando con estiramientos y ejercicios específicos), y creo haber pecado de demasiado prudente en cuanto a salir a correr. He rebajado considerablemente los entrenamientos, si bien he cumplido todas las semanas con al menos tres días saliendo a correr. Además he conseguido cumplir con mi tirada más larga hasta el momento con 30 kilómetros en las piernas y mi cuerpo lo ha asimilado bastante bien.
Creo que todas esas molestias es más psicológico por el esfuerzo acumulado de los entrenamientos que de un dolor real, pero cuando pones toda tu ilusión en un solo día quieres que todo esté perfecto y a la mínima te obsesionas.
Quedan tres semanas, y un entrenamiento que considero muy importante este domingo. Quiero volver a repetir una tirada de unas dos horas y media, ya como último test en el que poder preparar a consciencia el día de la carrera (comida del día previo, cena noche anterior, descanso, desayuno, ropa de carrera y alimentación durante la carrera). Después de eso, dos semanas de tapering en las que ya esté todo el trabajo hecho y sólo resguardar y mantener la forma.
A modo de resumen creo haber completado bien el 75% del plan previsto. Noto que llego bien, con mucha ilusión y ganas pero quizás falto de kilómetros en las piernas. Esto es duro, esto es maratón y todo se puede torcer o complicar cuando menos lo esperas. No ha llegado el día de la carrera, pero yo ya me siento maratoniano, porque el esfuerzo de estos meses así lo dice y porque una vez allí no se me va a escapar.
